El año 2012 ha cerrado con una expansión monetaria de $85.600 millones, es decir, un 37% más comparado contra 2011. En general se asocia la expansión monetaria con mayor nivel de inflación, es decir, la misma cantidad de pesos alcanza para adquirir menos bienes. Esto está fundamentado por la Teoría Cuantitativa del Dinero. Dicha teoría data del siglo XVI y se basa en la siguiente fórmula:
Stock de moneda * Velocidad de circulación de la moneda = Precio * Renta Real
Esta teoría tiene ciertas premisas, a saber: situación de pleno empleo (que convierte a la variable renta en constante) y velocidad de circulación de la moneda como variable también controlable y constante. Se considera que los agentes económicos no demandarán moneda para resguardo de valor y gastaran el excedente adquiriendo bienes y servicios. Por ese motivo, a mayor stock de moneda (por mayor emisión de los bancos centrales), mayor nivel de precios (inflación).
¿Podremos los argentinos sortear aumentos de inflación con los actuales niveles de emisión monetaria? Difícilmente se logre lo antedicho y tendremos que habituarnos a niveles de inflación que no cederán, incluso, que irán en aumento. Entonces, ¿cómo proteger nuestro dinero? Parecería que la respuesta pasa por cambiar los pesos argentinos por un bien más fuerte que mantenga mejor el poder adquisitivo, por ejemplo, moneda extranjera. Pero en nuestro país y a raíz del cepo cambiario la adquisición de moneda extranjera e incluso la adquisición de oro (refugio por excelencia) se ha complicado en extremo, siendo casi imposible para un ciudadano común hacerse de estos bienes.
Sin embargo, mediante el sistema financiero quedan algunas alternativas. Entre ellas, adquirir bonos soberanos, provinciales o corporativos nominados en dólares. Algunas opciones incluyen bonos que pagan capital más interés en dólar billete (hay algunas variantes en euros). Las nuevas emisiones se han llevado a cabo por lo que se conoce en el mercado como “dólar-linked”. Es decir, el título pagará en pesos argentinos pero ajustados al tipo de cambio vigente al momento del pago. Considerando una expectativa de depreciación del peso argentino contra el dólar que tenderá a incrementarse durante el año en curso, los títulos “dólar-linked” no dejan de ser una variante interesante de resguardo del capital.
Otra alternativa son acciones de empresas ligadas directa o indirectamente al dólar, por ejemplo, Tenaris, Petrobras Brasil o grandes exportadores (por ej: Molinos). Los CEDEARS, certificados que cotizan en el mercado local de acciones del mercado estadounidense, también siguen la cotización del dólar, por ser su subyacente la acción cotizante en el exterior.
Estas son solo algunas alternativas válidas para estar posicionados en monedas distintas al peso argentino. Con creatividad el inversor argentino puede invertir y obtener una ganancia incluso en un contexto adverso.